Animação Turística
Parque Nacional Peneda-Gerês

Situado en el Alto Noroeste de Portugal, en un área que se extiende por cerca de 72.000 hectáreas, en forma de herradura, el Parque Nacional de Peneda-Gerês, establecido en 1971, es una de las señas de identidad do Minho y uno de sus principales recursos ambientales y turísticos. Abarca territorios de las comarcas de Melgaço, Arcos de Valdevez, Ponte da Barca, Terras de Bouro y Montalegre. La comarca de Monção  se encuentra en su límite norte.

Montañosa región por excelencia, el PNPG es esencialmente una superficie de granito, con características diferentes, integrando parte de la masa de las montañas de Peneda, Soajo, Amarela y Gerês, además de las altas mesetas de Castro Laboreiro y Mourela, que la limitan en el Norte y Oriente.

La orientación diversificada del relieve, la distancia relativamente corta desde el Atlántico y los grandes desniveles de altitud, han propiciado la formación de una notable variedad de microclimas, lo que permitió el surgimiento de una amplia variedad de especies de plantas, que en tiempos albergaba una rica y diversa fauna.

Los bosques de roble (comunes y de los Pirineos), asociadas o no con acebos, el madroño, el tejo y el alcornoque, o especies como el helechos del Gerês, el enebro, el abedul y el lirio del Gerês, esta ultima de un endemismo de rara y simbólica belleza sólo se conoce a nivel local en el valle del río Homem, conceden al territorio de PNPG un gran interés botánico.

A esta diversidad botánica se combina un importante valor faunístico, donde uno puede encontrar las especies actuales, como el lobo, el corzo, el jabalí, el tejón, la nutria, el mol de agua, la víbora negra, la culebra lisa europea, lagarto verdinegro, entre otros, destacando un pequeño núcleo de caballos, ejemplos recientes de raza luso-galaico que vive en un estado de libertad.

También es rica la avifauna del parque, especialmente entre las especies más grandes como el águila real, el halcón, el azor, el cernícalo común y el búho real. Sin embargo, más que en cualquiera de estas especies, es la diversidad botánica, zoológica y mineralógica que se encuentra el mayor valor del patrimonio natural que el parque cierra.